Diciembre 21st, 2009 by Tomás Pardellas
A mi me parece que la cosas se están sacando de quicio con el lenguaje no sexista, o ser políticamente correctos con todo lo que se menea. Un caso curisoso que he visto en las escuelas: ya no solo es el citar en todo escrito, alumnos/alumnas y miembros/miembras ( recordando a la ministra Aído : http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/10/espana/1213098649.html) , pasa también con las siglas de lo que se llamaba antes ‘Asociación de Padres de Alumnos’ , el APA de toda la vida
En algunos sitios se sigue usando APA, en otros casos como ha habido quejas de que esa denominación es un poco ‘de otros tiempos’ , se ha pasado a usar las siglas AMPA (Asociación de Madres Padres de Alumnos). Como he estado algunos años dentro del APA,AMPA o como quieras, sé de lo que hablo. Pues por último estaban hablando de cambiarlo a AFA (Asociación de Familiares de Alumnos) , por aquello de que los tiempos y las configuraciones familiares han cambiado mucho. Y creo recordar alguna que otra sigla más que se barajaba. ¿Alguien da más? Recuerdo incluso que una madre se extrañaba mucho del uso de ‘ampa’ , porque en su país es una palabra muy mala.
Para mi era absurdo y triste tanto tiempo gastado en como poner las siglas, como contentar a todo el mundo y los usos ‘políticamente correctos’ de todo lo que se hacía y escribía. Sin embargo el mayor problema, el más grave de todo el tiempo que estuve intentando ayudar en la asociación fue la falta de más padres, madres, o familiares en todas las reuniones que se hacían, la falta de participación. Así que, menos siglas y vamos a lo importante, el compromiso real de los padres biológicos o adoptivos del alumnado con el centro educativo, que tan necesario es.
Abril 24th, 2009 by Tomás Pardellas
Leyendo el excelente post de ‘lalengua.info‘, sobre las intenciones del gobierno de dar a cada niño de primaria un equipo portátil. Me suena mucho este tipo de iniciativas y promesas. Pero siempre se olvidan de que las tecnologías son un medio, no un fin.
Me parece bien la idea, pero no se aborda el problema de base en la educación, lo obsoleto del modelo y las carencias que tienen los estudiantes.
Sorprende todavía ver a muchos chavales en secundaria, lo mal que leen, y lo que es peor, que mal interpretan un texto.
Al margen de la tecnología, que yo la uso de forma intensiva, y es una herramienta poderosa, hay que cultivar unas habilidades básicas. Leer y comprender correctamente un texto. Poder expresar ideas y comunicarlas. Y ayudarles a pensar, ser creativos, y no solo estudiar para cumplir un expediente, solo memorizando datos que no saben para que sirven.
El modelo que se sigue hoy no motiva, y no hace que crezca la semilla del interés en los estudiantes.
Por propia experiencia, también puedo ver que una parte importante de profesores tienen aversión a la tecnología. Detalles que influyen cuando se enfrenten a una clase llena de ‘cacharros’ electrónicos. Las nuevas generaciones crecen rodeados de tecnología, pero no por ello veo que aumenta el rendimiento escolar. Como dice el artículo en ‘lalengua.info‘ :
los niños que tienen un ordenador personal en su habitación siempre bajan su rendimiento respecto a los demás. Siempre.
Lo he visto de primera mano. En mi casa cuando le instalé un PC´a mi hijo adolescente, pensando que además de lo lúdico le ayudaría en las tareas escolares. El rendimiento bajó de forma drástica. Dormía poco, a pesar de las peleas para que desconectara a una hora prudente.Las notas de clase mal. Y lo sorprendente, en 6 meses solo le vi hacer 2 trabajos en el equipo O_o . Y me quedé asustado, cuando comprobé que en unos ejercicios, ante una duda sobre un personaje y una palabra, no usaba la red para despejarla. Sí, es mi caso particular, pero algo no anda, bien. Sobre todo percibo, no solo en mi hijo, sino que observo a sus compañeros ; no existe ni una mínima motivación por las asignaturas y su contenido
A veces le hemos preguntado en casa por palabras, no tan raras en serio, si entiende el significado, y te mira con ojos grandes, para decir !No! ¿Entonces cuanto entiende de lo que les hablamos los padres o profesores?
Por esto y otros motivos, el PC y la consola han desaparecido de su cuarto. Solo puede ver la ‘tele’ en la sala común, a ciertas horas y en consenso con los demás. Esto de momento, hasta que terminen las clases de este curso. En el verano hablamos
¿A que no sabéis que está pasando? Ha terminado dos libros que tenía ‘arrimados’ (regalos de navidad). Y mi sorpresa es cuando empezó a buscar en la biblioteca familiar cosas que leer, además de querer comprar un libro en los puestos que se ponen los domingos en nuestra ciudad. Se está moviendo, si no quiere aburrirse en su cuarto. Llevamos poco tiempo, y no hay recetas. Quiero decir que la historia es más larga, y no sé si el curso terminará mejor con las normas que se le han puesto en casa. Pero me tengo que seguir moviendo. Ahora es cuando puedo ayudar y apoyar, no cuando tenga 20 años.
Claro, que no se entienda mal, no pretendo que mi hijo vuelva a la era anterior a la digital
Tengo que escucharle, pero a mi se me ha ido de las manos el explicarle el uso responsable de la tecnología, que es una herramienta que ayuda; como usarla para vivir mejor, no para perderse en ella. Aunque es cierto, somos los usuarios de las TIC los que ‘hacen el uso’, a veces distinto de lo que pensaba el diseñador
Los profesores con los que hablo, se sienten muy desalentados también para ayudar y conseguir motivar, mejorar los resultados en clase. No se soluciona con más dinero para solo poner ‘aparatos’ en el aula, software especial, adoptar las TIC, porque es moderno, etc. Todo eso está bien, pero no vamos a la raíz.El problema es mucho más profundo y necesita una apuesta conjunta social y educativa.
Marzo 22nd, 2009 by Tomás Pardellas
Uno de los libros que guardo como una joya es: “Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro” de Betty Edwards. No es el típico libro o manual para aprender a dibujar, es algo más, original e increíble. Te ayuda a descubrir las capacidades cognitivas de tu cerebro a través del dibujo. Es una delicia para leer y poner en práctica, si piensas que nunca podrás dibujar bien. Te ayuda además, a mirar el mundo de otra forma, a resolver problemas utilizando la creatividad.
En nuestra sociedad, con los métodos de enseñanza que se utilizan se vienen castrando las capacidades más creativas de nuestra mente que están intactas cuando somos pequeños. Se nos inculca o motiva mucho más en el uso de la capacidad del modo izquierdo del cerebro, analítico, calculador. Considerando esa parte la correcta y lo que es serio, y no dejamos hablar a esa otra parte que ‘mira’ de otra forma. Ya decía un amigo de antaño, con este asunto de dibujar o pintar, en sus palabras : ‘Para pintar algo bien, el tema es tener muy muy claro lo que miras’ De una forma intuitiva entendía el proceso que se explica en el libro con los descubrimientos científicos que se han hecho referentes a los hemisferios cerebrales y su funcionamiento. En el libro hay experimentos sencillos para hacer al principio y de esta manera experimentar que es ‘ver’ como ve el artista y sentir como pasas a la modalidad ‘D’ del cerebro. Impresiona.
Me llama la atención una de las cosas que se cuenta en el libro, sobre los falsificadores de firmas o de documentos. La firma o letra que tienen que copiar o falsificar, la ponen al revés para ver de verdad la ‘forma/dibujo’ del autor, y que su mente pase al modo de reconocimiento abstracto y no el de concepto, es decir el modo izquierdo, que solo ve una ‘a’, una ‘m’ y quiere solucionar rápido el reto que tiene delante.
Una experiencia que hace la autora en los talleres de dibujo es que el alumno dibuje un retrato humano el primer día de clase y otro al finalizar. Es sorprendente lo que se puede conseguir. No pienses nunca que no puedes aprender a dibujar, pero tampoco a otras cosas. Si abandonamos el pensamiento cuadriculado y rígido abriendo la mente a otras posibilidades, puede cambiar tu vida. No tengo beneficio económico con recomendar el libro, pero quería compartir la información desde hace tiempo por lo que he disfrutado al leerlo y practicar
Reproduzco aquí uno de los varios ejemplos que aparecen en el libro. Se puede apreciar la progresión y avance de uno de los alumnos en cuestión de un año.

De Febrero a febrero, el mismo alumno