Uno de los libros que guardo como una joya es: “Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro” de Betty Edwards. No es el típico libro o manual para aprender a dibujar, es algo más, original e increíble. Te ayuda a descubrir las capacidades cognitivas de tu cerebro a través del dibujo. Es una delicia para leer y poner en práctica, si piensas que nunca podrás dibujar bien. Te ayuda además, a mirar el mundo de otra forma, a resolver problemas utilizando la creatividad.
En nuestra sociedad, con los métodos de enseñanza que se utilizan se vienen castrando las capacidades más creativas de nuestra mente que están intactas cuando somos pequeños. Se nos inculca o motiva mucho más en el uso de la capacidad del modo izquierdo del cerebro, analítico, calculador. Considerando esa parte la correcta y lo que es serio, y no dejamos hablar a esa otra parte que ‘mira’ de otra forma. Ya decía un amigo de antaño, con este asunto de dibujar o pintar, en sus palabras : ‘Para pintar algo bien, el tema es tener muy muy claro lo que miras’ De una forma intuitiva entendía el proceso que se explica en el libro con los descubrimientos científicos que se han hecho referentes a los hemisferios cerebrales y su funcionamiento. En el libro hay experimentos sencillos para hacer al principio y de esta manera experimentar que es ‘ver’ como ve el artista y sentir como pasas a la modalidad ‘D’ del cerebro. Impresiona.
Me llama la atención una de las cosas que se cuenta en el libro, sobre los falsificadores de firmas o de documentos. La firma o letra que tienen que copiar o falsificar, la ponen al revés para ver de verdad la ‘forma/dibujo’ del autor, y que su mente pase al modo de reconocimiento abstracto y no el de concepto, es decir el modo izquierdo, que solo ve una ‘a’, una ‘m’ y quiere solucionar rápido el reto que tiene delante.
Una experiencia que hace la autora en los talleres de dibujo es que el alumno dibuje un retrato humano el primer día de clase y otro al finalizar. Es sorprendente lo que se puede conseguir. No pienses nunca que no puedes aprender a dibujar, pero tampoco a otras cosas. Si abandonamos el pensamiento cuadriculado y rígido abriendo la mente a otras posibilidades, puede cambiar tu vida. No tengo beneficio económico con recomendar el libro, pero quería compartir la información desde hace tiempo por lo que he disfrutado al leerlo y practicar :-)
Reproduzco aquí uno de los varios ejemplos que aparecen en el libro. Se puede apreciar la progresión y avance de uno de los alumnos en cuestión de un año.

De Febrero a febrero, el mismo alumno :-)
Me encanta leer tu nota…Cuanto nos hace falta ver abiertamente, para crear soluciones en tiempos en los cuales, actuar como siempre..nos llevara al fracaso. Mis saludos y gracias por la nota.